Cómo manejar la incertidumbre

Cuando la incertidumbre nos domina

¿Eres de las personas que se paraliza o se bloquea frente a una situación de incertidumbre?

¿A veces sientes que tienes que tener todo bajo control?

Diseño sin título

Vivimos en la era de la tecnología, del cambio, del “lo quiero todo ya”, del no saber esperar, de no tener paciencia y no dejar que las cosas sucedan. Todo ello trae consigo que cada generación siguiente sea cada más impaciente y tenga miedo a “pasarlo mal”. Y la incertidumbre genera malestar, se trata de una emoción que incomoda. Esto no quiere decir que sea negativa. Como ya hemos hablado en otras ocasiones, no existen emociones buenas o malas. Todas ellas cumplen su función. ¡Y la incertidumbre no iba a ser menos! Por tanto, el problema en sí no es la incertidumbre, sino la incapacidad para poder manejarla de una forma adaptativa, haciendo que en muchas ocasiones la evitemos o la rechacemos; como si no existiera. Pero bien, todos sabemos que en algún momento de nuestras vidas tendremos que enfrentarnos a ella o más bien aliarnos con ella; esto nos ayudará a reaccionar frente al posible problema que estemos teniendo.

Con los siguientes consejos, podemos aprender a manejarla y dejar de verla como nuestro enemigo:

  • Céntrate en el presente: piensa en el “aquí ahora”, disfruta y pon el foco de tu atención en lo que estás haciendo. Cada vez más, vivimos el futuro y nos ausentamos del presente; ¡como si eso nos sirviera de algo!
  • No anticipes el futuro: el ser humano sufre más por lo que imagina que por lo que realmente ocurre.
  • Acepta que no todo va a estar en tus manos: generalmente, cuando la incertidumbre nos genera malestar es porque intentamos tener todo bajo control. Pues bien, un aspecto fundamental para disminuir nuestra ansiedad, es aceptar que lo que nos rodeada no lo vamos a poder controlar.
  • Cuanto más lo pienses, más negativa verás la situación: es así, si dedicamos más tiempo del necesario a rumiar acerca de la situación que nos perturba, entraremos en un bucle de pensamientos negativos, que nos guiará de forma errónea a visualizar consecuencias catastrofistas.
  • Corta el bucle en el que te estás metiendo: haz alguna actividad incompatible, sigue con tus actividades cotidianas, vamos a intentar que esa sensación desagradable no nos paralice nuestro día a día.
  • Intenta ver el problema desde fuera: verlo desde otra perspectiva nos ayudará también a romper el círculo vicioso de pensamientos negativos. Por tanto, pon distancia.
  • Desahógate con tus seres queridos: expresar las emociones es una de las mejores herramientas que podemos utilizar.
  • Pide ayuda si lo necesitas: puede que hayamos entrado en un estado emocional del que, por nosotros mismos, ya no seamos capaces de salir. No pasa nada por pedir ayuda profesional, te estarás cuidando.
  • Y, sobre todo, acepta que la incertidumbre, como cualquier otra emoción, forma parte de nuestras vidas, cumple su función: no la rechaces, quizá te esté mandando alguna señal.

Irene Garrido Ciruela

Psicóloga Sanitaria

M-32382

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